Ciudad De México, 15 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán está “muy cerca de terminar”, aunque advirtió: “No hemos terminado, pero ya veremos qué pasa”. El mandatario mencionó que podrían retomarse conversaciones con el Ejecutivo iraní, que según sus palabras está “desesperado por llegar a un acuerdo”, en los próximos dos días en Islamabad, Pakistán.
Las primeras pláticas, en las que participó Jared Kushner, no lograron un acuerdo definitivo el pasado fin de semana. Por su parte, el vicepresidente JD Vance aseguró que sigue luchando por un “gran acuerdo” con Irán que impida a ese país tener armas nucleares.
En otro frente diplomático, Francia y el Reino Unido preparan un plan para desbloquear el estrecho de Ormuz una vez que la guerra contra Irán haya terminado y sin involucrar a EE.UU. El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, presidirán una videoconferencia este viernes para dar forma a la iniciativa, la cual podría requerir un mandato de la ONU o de la UE.
La misión europea sería “puramente defensiva” y buscaría restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, implicando a países “no beligerantes” y dejando al margen a Estados Unidos, Israel e Irán. China y la India han sido invitados a la cita del viernes pero no han confirmado su asistencia, mientras que es probable que Alemania forme parte del plan.
Respecto a la postura de Beijing, Donald Trump declaró que China “acordó no mandar armas a Irán” y aseguró que el país asiático “está muy contenta de que yo estoy abriendo permanentemente el Estrecho de Ormuz”. El presidente estadounidense tiene previsto viajar a China a mediados de mayo y añadió: “PERO RECUERDA, somos muy buenos peleando, si tenemos que hacerlo. Mucho mejor que cualquier otro”.
La guerra contra Irán fue iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. El próximo miércoles se cumple la segunda semana del acuerdo de alto el fuego. En este contexto, EE.UU. decidió desplegar otra capa para evitar que los petroleros y mercantes que tengan como origen o destino puertos iraníes no puedan salir o entrar al golfo Pérsico.
Antecedentes de la tensión incluyen que Irán adquirió en secreto un satélite espía chino a finales de 2024. El satélite chino TEE-01B fue recibido por la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní y se utilizó para vigilar instalaciones militares clave de Estados Unidos, siendo capaz de capturar imágenes con una resolución aproximada de medio metro.
