Por Redacción
México., Mexico, 18 de marzo de 2026.- La 89 edición de la Convención Bancaria arrancó este miércoles en Cancún, Quintana Roo, con la participación de los principales ejecutivos del sector financiero mexicano. El evento, organizado por la Asociación de Bancos de México (ABM), se celebra en un contexto de volatilidad internacional por conflictos en Medio Oriente y tiene como ejes centrales la inclusión financiera, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) y la sustentabilidad. Durante la inauguración, se firmó un acuerdo entre la ABM y el gobierno de Quintana Roo para impulsar la bancarización en la entidad.
La convención, que reúne a líderes financieros como Emilio Romano, presidente de la ABM y CEO de Bank of America, y Marcos Ramírez, director general de Grupo Financiero Banorte, se desarrolla en un escenario económico complejo. Los participantes analizan las presiones inflacionarias derivadas del alza en los precios del crudo y los efectos de la inestabilidad geopolítica en los mercados financieros globales.
En su intervención, Marcos Ramírez destacó la fortaleza y capacidad de adaptación que ha mostrado la banca mexicana en los últimos años. “El crédito ha crecido 3.6 veces más que la economía”, señaló el ejecutivo de Banorte, subrayando el papel del sector como motor de desarrollo. Además, el directivo mencionó que se espera que la próxima Copa del Mundo aporte entre 0.3 y 0.5 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Uno de los anuncios concretos del primer día fue la firma de un acuerdo de colaboración entre la ABM y el gobierno de Quintana Roo, encabezado por la gobernadora Mara Lezama. El pacto busca fomentar la inclusión financiera y el acceso al crédito de las PyMEs locales, un sector que en el estado representa el 9% del total de empresas (5,213 unidades), genera el 40% del empleo y contribuye con el 56% de los ingresos estatales.
Los organizadores del evento también destacaron la importancia de mantener una relación sólida y de cooperación con el gobierno federal, así como la expectativa por el inicio del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyos efectos en los flujos financieros y comerciales serán materia de análisis.
Las perspectivas económicas para 2026, que oscilan entre un crecimiento del PIB de 1.5% a 3%, y temas como la equidad y la transición hacia una economía más sustentable, completan la agenda de discusiones de esta convención que se perfila como un espacio clave para definir la ruta del sector financiero mexicano ante los retos globales y las necesidades internas de desarrollo.
