Ciudad De México, 12 de julio de 2026.- Erling Haaland destacó su amistad con Jude Bellingham y expresó su deseo de que Inglaterra gane el Mundial 2026, pese a que la selección inglesa eliminó a Noruega de la competencia al vencerla 1-2 en cuartos de final.
Tras el encuentro, donde Haaland marcó siete goles en cinco partidos durante el torneo, el delantero aseguró que no le sorprendió el rendimiento del centrocampista, con quien jugó dos años en el Borussia Dortmund. “Pasamos dos buenos años juntos en Dortmund, así que seguimos en contacto y todo eso. Es un tipo genial… Nos divertimos muchísimo juntos”, declaró Haaland.
El futbolista noruego añadió que tanto Inglaterra como el Real Madrid “tienen suerte” de contar con Bellingham, a quien considera uno de los mejores del mundo. Sobre su apoyo al rival que lo eliminó, Haaland confesó: “Por supuesto que quiero que gane Inglaterra. De hecho, de pequeño tuve una camiseta de Inglaterra antes que la de Noruega. Es un buen país y tienen una camiseta bonita”.
Más allá del resultado, Haaland resaltó que lo más importante de esta participación fue “poner a Noruega en el mapa”. Se mostró optimista de cara al futuro, esperando consolidar a su selección en Eurocopas y Mundiales gracias a una “generación increíble” de futbolistas.
Por otro lado, Alf-Inge Haaland, padre del delantero, reaccionó con molestia ante la derrota y el gol de Bellingham anotado en el minuto 47. “Bien hecho, Bellingham y árbitro”, escribió Alf-Inge, señalando al juez Clement Turpin y aumentando la controversia sobre la jugada.
El debate surgió porque, previo al empate inglés, el balón presuntamente pegó con el cable de una sky-cam modificando su trayectoria. Durante el encuentro, el portero Nyland, Erling Haaland y el entrenador Stale Solbakken señalaron al cielo, pero el árbitro no detuvo el juego. El segundo entrenador de Noruega, Kent Bergersen, denunció la situación al final del primer tiempo.
De acuerdo con el reglamento citado en los reportes, el gol no debió contar si el balón tocaba el cable, pero la jugada continuó y se dio la anotación por válida, encaminando a Inglaterra a las semifinales. La FIFA respondió a la polémica asegurando que el sensor del “Connected Ball” no registró impacto en el aire y afirmó que no hay prueba de que el esférico tocara el cable de la cámara.
