Ciudad De México, 22 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que su gobierno revisará junto con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el alza en los precios del diésel, luego de detectar que en diversas regiones del país el litro ha superado los 28 pesos. La mandataria sostuvo que no existe justificación para mantener estos aumentos, dado que el Gobierno federal otorga apoyos fiscales mediante una reducción al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
“No hay razón de ser para el precio que están poniendo en el diésel muchas gasolineras. Se está dando un apoyo de disminución del IEPS, basado en una fórmula que se estableció desde hace tiempo; es decir, se están destinando recursos públicos para subsidiar el diésel y, sin embargo, muchos gasolineros están poniendo el precio muy alto”, afirmó Sheinbaum Pardo. La presidenta indicó que se realizará una revisión coordinada con la Secretaría de Hacienda y otras dependencias federales con el objetivo de que el costo vuelva a ubicarse por debajo de los 28 pesos por litro.
De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el precio promedio nacional del diésel se ubicaba en 25.50 pesos por litro al corte del 18 de abril de 2026. Iván Escalante Ruiz, titular de la dependencia, detalló que el 54.06% de las estaciones vende por debajo de 28.28 pesos, mientras que el 34.50% restante supera los 28.51 pesos. Sheinbaum Pardo llamó a los consumidores a comparar precios y cargar combustible en estaciones que ofrezcan costos accesibles, advirtiendo que los aumentos injustificados representan un impacto a todo el transporte de mercancías en el país.
En paralelo, el gobierno busca contener la inflación en alimentos básicos dentro del marco del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), cuya canasta de 24 productos se acordó mantener en 910 pesos tras una reunión sostenida el 16 de abril de 2026 en Palacio Nacional con productores y comercializadores. Sin embargo, se reportan discrepancias en los precios; la presidenta citó como ejemplo que en tiendas del ISSSTE el jitomate está a 20 pesos, mientras que en Walmart se vende entre 80 y 100 pesos. “Si aumenta el precio del jitomate, además, en los restaurantes, van a aumentar los precios”, señaló.
Respecto a la tortilla, aunque el Gobierno federal aseguró que no subiría de precio el kilo de masa, en Hermosillo, Sonora, el costo promedio alcanzó los 35 pesos, llegando a más de 40 pesos en tiendas locales. Rubén Armenta, trabajador de una tortillería, señaló que la harina y el gas han subido, mientras que Luis González, vendedor de tacos, mencionó: “Lo que suba nos repercute. Ahorita la verdura está muy cara… Es una cadena de aumentos”. Por su parte, Crucita Reyes, vendedora de tamales, informó que subió el precio de su producto de 20 a 22 pesos a inicios de año.
Abdón Olvera, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Producción de Masa y Tortilla (CNIPMT), anunció que trabaja con el secretario Julio Berdegué en una estrategia para reducir el precio del producto, buscando negociar directamente con productores de maíz mexicanos. Olvera explicó que el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) se levantó de la mesa de diálogo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y busca incrementar el precio, a diferencia de la CNIPMT que se mantiene en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla. Juan Carlos Anaya Castellanos, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, coincidió en que “no hay razón para que suba la tortilla”, toda vez que el maíz registra precios bajos.
