La Habana, 22 de abril de 2026.- El gobierno de Estados Unidos estableció un plazo de dos semanas para que Cuba libere a los presos políticos como un ‘gesto de buena voluntad’, advirtiendo que de no hacerlo enfrentará consecuencias. Funcionarios estadounidenses sostuvieron una reunión secreta con el gobierno de Miguel Díaz-Canel el pasado 10 de abril en La Habana, donde se exigió la libertad de varios detenidos, entre ellos los artistas de oposición Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo.
Estos artistas fueron condenados en 2022 por su vinculación con el movimiento de San Isidro, surgido en 2018 para protestar contra la censura estatal. Durante el encuentro del 10 de abril también se discutió la posibilidad de llevar la red de internet de Starlink, de Elon Musk, a la isla. Además, se señaló que Cuba deberá implementar reformas para hacer atractiva su economía a la inversión extranjera y compensar a empresas estadounidenses con bienes confiscados.
Mediante un comunicado, el gobierno de Estados Unidos indicó que Donald Trump no descarta una resolución diplomática, pero tampoco la intervención militar. El presidente estadounidense ha reiterado que ‘no permitirá’ que la isla se hunda en lo que considera ‘una grave amenaza para la seguridad nacional’ y ha expresado que sería un ‘honor’ tomar Cuba una vez que termine el conflicto con Irán. Por su parte, el departamento de Guerra de EE.UU. pidió no especular sobre ‘escenarios hipotéticos’ de intervención, aunque medios estadounidenses han revelado que el Pentágono intensifica sus planes al respecto.
Frente a estas declaraciones, los gobiernos de Brasil, España y México emitieron un comunicado conjunto expresando su ‘enorme preocupación’ por la grave crisis humanitaria en Cuba y reiterando la necesidad de respetar la ‘integridad territorial’ de la isla. Las tres naciones alertaron sobre la ‘dramática situación’ que vive el pueblo cubano y emplazaron a evitar acciones que ‘agravan las condiciones de vida de la población o contrarias al Derecho Internacional’, reafirmando su compromiso con los derechos humanos y el multilateralismo.
El sábado, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la isla no ‘aspira a la guerra’, pero ‘tiene la responsabilidad de defenderse’ ante una hipotética intervención militar. Cabe recordar que Cuba anunció el 13 de marzo la apertura de un ‘diálogo’ con EE.UU., aunque indicó que se encontraba en ‘fases iniciales’ y ‘alejados’ de cualquier acuerdo.
En México, el grupo Mexiquenses de Corazón, encabezado por el senador Higinio Martínez Miranda y conformado por militantes de Morena, emitió una declaración de respaldo al pueblo cubano condenando ‘el criminal’ bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace seis décadas. Los militantes se pronunciaron para que solo Cuba defina su futuro sin intervención externa. El embajador cubano en México, Eugenio Martínez Enríquez, agradeció la solidaridad y recalcó que el pueblo de Cuba sufre ‘un crimen con el bloqueo inhumano’, pero mantendrá su dignidad intacta.
