Belfast, 10 de junio de 2026.- Disturbios violentos estallaron en Belfast y otras partes de Irlanda del Norte contra comunidades inmigrantes, dejando un saldo de cinco personas heridas: tres civiles y dos agentes de policía. El detonante fue un ataque ocurrido la noche del lunes, en el que un hombre de 30 años de origen sudanés intentó decapitar a un vecino en el norte de Belfast utilizando un cuchillo de cocina.
El atacante, identificado como Hadi Alodid, tenía una visa temporal de cinco años como solicitante de asilo, concedida por el Ministerio del Interior británico. Alodid llegó a Belfast en febrero de 2023, tras volar desde Sudán a París, luego a Dublín, y desde allí viajar en autobús. Fue formalmente acusado de intento de asesinato y compareció ante un tribunal de Belfast, donde el juez ordenó que permanezca bajo custodia hasta su próxima comparecencia el 8 de julio.
La víctima del ataque inicial es Stephen Ogilvy, técnico de radiología del Servicio Nacional de Salud. Ogilvy perdió un ojo y permanece en el hospital en estado grave, con heridas en la cara, el cuello y la espalda. Respecto al incidente, la familia de la víctima emitió un comunicado dirigido a quienes intervinieron: “Your quick actions absolutely saved his life, and we will never forget what you did for him in that moment”.
Durante los disturbios posteriores, se prendieron fuego a coches, autobuses, cabinas telefónicas y contenedores de basura. Además, viviendas donde se creía que vivían inmigrantes o personas de minorías étnicas fueron completamente envueltas en llamas. Actualmente, unas 100 personas están bajo investigación por su participación en estos hechos.
La familia de Ogilvy también hizo un llamado a la calma: “We want to make it absolutely clear that overnight unrest is not welcome, and peaceful protest is the only way forward”, destacando la valiosa contribución de los inmigrantes a la sociedad británica. Por su parte, el Secretario de Estado para Irlanda del Norte, Hilary Benn, atribuyó los incidentes a “matones enmascarados” y declaró: “Nothing can justify the violence we saw last night on the streets of Northern Ireland”.
