Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- El conflicto bélico en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán ha escalado dramáticamente desde su inicio a finales de febrero, dejando miles de muertos, paralizando rutas cruciales de petróleo y generando un intenso intercambio de declaraciones y ataques. El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó el despliegue de buques de guerra en el estratégico Estrecho de Ormuz para escoltar petroleros y anunció un ataque “muy duro” para la próxima semana, mientras Irán amenazó con golpear intereses estadounidenses en la región si su infraestructura energética es atacada.
Las cifras de víctimas son altas y provienen de múltiples frentes. Según cifras oficiales iraníes del 5 de marzo, al menos 1,230 personas han muerto en su territorio. En el sur del Líbano, los enfrentamientos han dejado al menos 800 muertos, mientras que en Israel se reportan 12 fallecidos. Por su parte, Estados Unidos confirmó la muerte de siete de sus militares y unos 140 heridos, ocho de ellos en estado grave. Además, Washington perdió un cuarto avión militar, un cisterna KC-135 que se estrelló en Irak, aunque las autoridades descartaron que fuera por “fuego hostil”.
El estado de salud del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, se ha convertido en un punto de fricción y desinformación. El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que Jamenei está “herido y probablemente desfigurado”. Esta versión fue categóricamente desmentida por el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchí, quien aseguró que “no hay problema alguno” con la salud del ayatolá. Sin embargo, medios británicos como el Daily Mail y The Mirror, citando fuentes de inteligencia, reportaron que Jamenei se encuentra en un estado de coma inducido tras sufrir heridas graves, alimentando la especulación. El primer mensaje del líder, leído por la televisión estatal y no pronunciado por él mismo en un discurso, contrastó con el estilo comunicativo de su predecesor.
En el terreno militar, el ejército israelí afirmó haber matado en Teherán a dos altos cargos de inteligencia iraníes: Abdollah Jalali Nasab y Amir Shariat. Mientras tanto, la Casa Blanca, a través de la asistente presidencial Karoline Leavitt, negó categóricamente la existencia de cualquier amenaza iraní contra el estado de California, calificando un reporte previo de ABC News como falso. Estados Unidos también ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por información clave.
El conflicto ha tenido un impacto severo en la economía global, al paralizar una parte significativa del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella crítico para el transporte mundial de petróleo. Irán ha respondido con un férreo control de la información, bloqueando el internet global dentro de sus fronteras y restringiendo las comunicaciones a su intranet nacional. Además, se han reportado denuncias sobre el uso de fósforo blanco por parte de Israel en el sur del Líbano y la Franja de Gaza, una práctica cuestionada bajo el derecho internacional.
Expertos en derecho internacional han señalado que los ataques realizados por Estados Unidos e Israel carecen de un sustento legal claro según la Carta de las Naciones Unidas, al no contar con una autorización expresa del Consejo de Seguridad. La situación sigue siendo volátil, con la propuesta de Washington de formar una operación naval internacional en el Golfo Pérsico, en la que podrían participar países como Reino Unido, Francia, Japón, Corea del Sur y China, aún pendiente de confirmación final por parte de los gobiernos involucrados.
