Madrid, 02 de junio de 2026.- Alejandro Amenábar celebró el 30 aniversario de su ópera prima ‘Tesis’ con un coloquio en su antigua facultad, donde anunció que ha iniciado una remasterización del filme para corregir algunos fallos técnicos.
La Facultad de Ciencias de la Información de Madrid proyectó la película para conmemorar la fecha, en un salón de actos con cabida para 400 personas que estaba abarrotado. Amenábar, quien nació en Santiago de Chile y tiene 54 años, es el director y coguionista de este trabajo estrenado el 12 de abril de 1996 en las salas comerciales españolas.
El director estudió en dicha facultad, la cual también albergó el rodaje de ‘Tesis’. Sin embargo, Amenábar fue un mal alumno y nunca acabó la carrera de Imagen y Sonido. “En aquella Facultad no encontré lo que yo esperaba. Entonces Imagen y Sonido era muy teórica; yo quería hacer cine”, declaró.
Amenábar suspendió la asignatura de Realización, impartida por el crítico y profesor Antonio Castro. “Suspendí, pero porque no me presenté a su examen. No me gustaban ni la asignatura, muy árida, ni él”, explicó. Al escribir el guion con Mateo Gil, coguionista y compañero de estudios, decidieron usar el apellido del profesor para el personaje interpretado por Xabier Elorriaga.
Sobre el nombre del personaje, Amenábar comentó: “Justo antes de empezar a rodar, cambié de opinión y le anuncié a Xabier: ‘Tu personaje se apellida Castro’. Después del estreno le pedí disculpas a Castro, porque tiene poca gracia”.
La remasterización corregirá un desajuste técnico del rodaje relacionado con los fotogramas por segundo, específicamente la diferencia entre 24 fps en cine y 25 fps en TV. El director señaló que antes se filmaba a 24 fotogramas por segundo, mientras que las televisiones emitían a 25 fotogramas.
Amenábar no había vuelto a la facultad desde hacía una década, desde 2016. En ese año, el director inauguró un mural homenaje a ‘Tesis’ en la facultad por su 20º aniversario.
En el coloquio posterior a la proyección, el cineasta habló de sus influencias: “En la cafetería discutíamos mucho de clásicos, porque a cada uno nos gustaban distintos filmes: para mí el maestro es, ante todo, Spielberg; después, Hitchcock… Y siento que la película me retrata en mis emociones fílmicas es Cinema paradiso”.
