Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Los acreedores Cargill y Banco Afirme notificaron a la jueza concursal Ruth Huerta su oposición a la subasta de activos de Altos Hornos de México (AHMSA), al alegar que mantienen el derecho de ejecutar garantías prendarias por una deuda conjunta que supera los 20 mil 694 millones de pesos, lo que representa el 46% del total de la deuda reconocida de la empresa. La medida, formalizada esta semana, congela temporalmente el proceso de venta de la compañía siderúrgica y podría prolongar su estancia en concurso mercantil. Los acreedores argumentan que sus créditos están respaldados por garantías específicas que les permiten actuar de forma independiente a la masa concursal, según lo establecido en la Ley de Concursos Mercantiles.
La deuda específica con Cargill asciende a 1,422 millones de Unidades de Inversión (UDI), equivalentes a aproximadamente 12,385 millones de pesos, mientras que la obligación con Banco Afirme llega a 954 millones de UDI, unos 8,309 millones de pesos. Juntas, estas cifras representan casi la mitad de la deuda total de AHMSA, que fue reconocida en 5,186 millones de UDI (45,170 millones de pesos) dentro del proceso concursal. Esta posición de fuerza les permite ejercer una presión significativa sobre el destino final de la empresa.
El bloqueo se enmarca en un contexto de alto interés por la compra de AHMSA, que incluye a Minera del Norte (Minosa) como posible postor. La situación se complica por el hecho de que Julio César Villarreal Guajardo, presidente de Banco Afirme, es también dueño de Consorcio Villacero, grupo que intentó adquirir la siderúrgica en 2020. Esta conexión empresarial añade una capa adicional de complejidad a las negociaciones y podría influir en la estrategia del acreedor bancario.
La jueza concursal Ruth Huerta deberá ahora evaluar los argumentos legales presentados por Cargill y Afirme, así como la postura de otros acreedores y de la propia AHMSA, cuya posición oficial sobre este bloqueo específico aún no se ha hecho pública. El fallo que emita determinará si la subasta puede continuar o si los acreedores prendarios tienen prioridad para ejecutar sus garantías de forma autónoma, lo que podría llevar a una venta parcial de activos fuera del proceso concursal principal.
El desenlace de este conflicto es crucial para el futuro de AHMSA, una de las empresas siderúrgicas más importantes de México, que lleva años luchando por su viabilidad financiera. La resolución sentará un precedente sobre el tratamiento de las garantías específicas en procesos concursales de gran envergadura y podría definir el panorama de la industria siderúrgica nacional.
