Por Redacción
Washington, 22 de marzo de 2026.- El presidente Donald Trump amenazó este sábado con trasladar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los aeropuertos de Estados Unidos para reforzar la seguridad, en respuesta al cierre parcial del gobierno que ha dejado sin salario a más de 50 mil empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). La medida fue anunciada mediante redes sociales, donde el mandatario condicionó el despliegue a que los demócratas firmen de inmediato un acuerdo para liberar fondos y garantizar la operatividad de las terminales aéreas.
“Si los demócratas de la izquierda radical no firman de inmediato un acuerdo para que nuestro país, en particular nuestros aeropuertos, vuelvan a ser libres y seguros, trasladaré a nuestros brillantes y patriotas agentes de ICE a los aeropuertos”, declaró Trump. En publicaciones posteriores, el presidente indicó que espera enviar a los efectivos este lunes y les ordenó estar listos, advirtiendo que se encargarían de la seguridad “como nadie ha visto nunca”.
La crisis operativa ha generado largas filas en controles de seguridad de aeropuertos clave como el Hartsfield-Jackson de Atlanta, el John F. Kennedy de Nueva York y el de Nueva Orleans, debido a renuncias y ausencias del personal que labora sin remuneración desde que el cierre parcial entró en vigor el 31 de enero de 2026. La falta de aprobación del presupuesto federal afecta principalmente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), generando un estancamiento que los líderes demócratas califican como una táctica de negociación.
Ante el escenario, el empresario Elon Musk realizó una oferta pública para cubrir los salarios del personal de la TSA durante el impasse financiero. “Me gustaría ofrecerme a pagar los salarios del personal de la TSA durante este estancamiento en la financiación”, escribió Musk en su red social X, buscando mitigar el impacto en la vida de los viajeros y trabajadores. Hasta el momento, no se ha registrado una respuesta oficial de las autoridades federales sobre dicha propuesta.
Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional, defendió la postura del ejecutivo respecto a la frontera, asegurando que la administración ha cumplido su promesa de mantenerla cerrada a quienes infringen la ley. “Por 10 meses seguidos no se ha liberado a ningún inmigrante ilegal en la frontera. El presidente Trump prometió asegurar la frontera, y esa es una promesa que hemos cumplido. Tenemos la frontera más segura de la historia de Estados Unidos”, señaló en un comunicado.
En medio de las tensiones políticas, el representante Joe Kent mencionó dificultades en procesos de investigación relacionados con la seguridad nacional. “En la investigación en la que participé, junto con el Centro Nacional Antiterrorista, nos impidieron seguir avanzando”, declaró en una entrevista, sin aportar detalles específicos sobre el vínculo de dicho caso con otras figuras públicas. El Senado prevé votar próximamente una propuesta para financiar únicamente a la TSA, mientras persiste la disputa entre republicanos y demócratas sobre las prácticas de las agencias migratorias.
