Chihuahua, 24 de marzo de 2026.- La definición de la candidatura de Morena a la gubernatura de Chihuahua para las elecciones de 2027 ha desencadenado una pugna interna entre el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, y la senadora Andrea Chávez. Mientras el edil afirma contar con ventaja en encuestas y apoyo territorial, el presidente de la Cámara de Diputados, Ignacio Mier, generó especulación al elogiar a la legisladora aunque negó haber realizado un “destape” formal.
En declaraciones recientes, Ignacio Mier se refirió a Andrea Chávez como una “joven talentosa” y una “gran legisladora”, añadiendo que existe la posibilidad de que se convierta en gobernadora. Sin embargo, el funcionario federal aclaró que sus comentarios no constituyen una designación oficial, a pesar de que frases como “si ustedes quieren va a ser su gobernadora”, pronunciadas durante un evento, han sido interpretadas por actores políticos como un respaldo directo.
Por su parte, Cruz Pérez Cuéllar, quien encabeza la administración de Ciudad Juárez, ciudad que concentra entre el 42% y el 43% del padrón electoral del estado, aseguró tener una clara ventaja sobre su competidora interna. El alcalde basó su afirmación en resultados de encuestas y en su estructura de apoyo territorial, declarando que aceptará el resultado que arrojen las encuestas populares que utiliza Morena para seleccionar a sus candidatos.
La disputa por la nominación ocurre en un contexto donde el partido gobernante busca consolidar su fuerza en el norte del país. La metodología de selección mediante consultas populares pone a prueba la capacidad de movilización de ambos precandidatos, especialmente en un distrito clave como Ciudad Juárez, cuyo peso electoral podría ser determinante para la elección final.
Las declaraciones de los involucrados reflejan las tensiones naturales de un proceso anticipado, donde la búsqueda de alianzas y la percepción de fuerza política comienzan a definir el escenario rumbo a 2027. La dirección nacional del partido tendrá la tarea de mediar en esta competencia para asegurar una unidad que no derive en fracturas antes de la etapa electoral formal.
