Por Redacción
Cancún, 21 de marzo de 2026.- En el marco de la 89 Convención Bancaria celebrada en esta ciudad, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, establecer una alianza energética estratégica entre las petroleras estatales Petrobras y Pemex. La iniciativa busca fortalecer la cooperación bilateral entre las dos mayores economías de América Latina, incluyendo propuestas de exploración conjunta hasta depths de 2 mil 500 metros.
La propuesta de colaboración energética fue presentada durante los encuentros bilaterales realizados en el evento financiero, donde ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de integrar esfuerzos tecnológicos y operativos. Aunque se ha planteado la posibilidad de una visita oficial de Sheinbaum a Brasil para concretar los detalles, existe una discrepancia en las fuentes sobre la fecha exacta del viaje, oscilando las menciones entre los meses de mayo y el periodo de junio a julio.
Paralelamente, las conversaciones en Cancún abordaron la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Justin Trudeau, quien participó en el evento, recordó que durante la renegociación de 2018, Estados Unidos buscó aislar a Canadá, pero México optó por defender un acuerdo trilateral. En este contexto, se discutieron las reglas de origen, aunque no se ha emitido una posición oficial detallada por parte de la administración de Donald Trump respecto a las propuestas mexicanas de fortalecer dichos criterios.
La alianza entre Petrobras y Pemex representa un intento de consolidar la soberanía energética regional frente a los cambios en el mercado global. Sin embargo, hasta el momento no se ha hecho pública una respuesta oficial detallada por parte del gobierno mexicano sobre la aceptación o los términos específicos de la propuesta brasileña para la exploración en aguas profundas.
Los analistas destacan que la coordinación entre Brasil y México es crucial ante la incertidumbre que genera la revisión periódica del T-MEC y la dinámica política en Washington. La falta de claridad sobre la postura estadounidense y la definición de la agenda de visitas presidenciales mantienen en suspenso la concreción inmediata de los acuerdos esbozados en esta convención bancaria.
