Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- El presidente Gustavo Petro confronta la autonomía de las instituciones económicas más importantes de Colombia, Ecopetrol y el Banco de la República, en medio de una serie de decisiones que han generado controversia en el país.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la reunión de decisión de tasas del Banco de la República en protesta por un aumento de 100 puntos básicos. Petro calificó la decisión del Banco de la República de ‘suicida’ y atribuyó el aumento a ‘un beneficio para los banqueros’.
La salida del ministro Ávila de la Junta del Banco de la República sembró dudas sobre la capacidad del Emisor de tomar decisiones en su próxima reunión del 30 de abril.
En Ecopetrol, siete de los nueve miembros de la junta directiva buscaron reunirse con el presidente Petro para consultarle sobre la permanencia de su presidente Ricardo Roa. El exministro de Minas Amylkar Acosta dijo que ‘ninguna junta de Ecopetrol había consultado antes al presidente de la República sobre la permanencia de su propio presidente’.
Acosta también afirmó que ‘lo que se construyó durante una década para blindar a Ecopetrol de la injerencia política está siendo revertido en días’.
Por otro lado, el gobierno de Petro suspendió temporalmente la mesa de diálogo de paz con cabecillas de Estructuras Criminales de Alto Impacto (EAOCAI) de Medellín y el Valle del Aburrá. La suspensión se dio tras la denuncia de la concejal Claudia Carrasquilla sobre un concierto del cantante Nelson Velásquez al interior de la cárcel ‘La Paz’ en Itagüí, Antioquia.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) rechazó los hechos, aseguró que el espectáculo no había sido autorizado, ordenó el cambio de director del penal y abrió investigación contra siete funcionarios. El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo R, confirmó la suspensión de la mesa mientras se esclarecen los hechos.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, dijo que ‘las fiestas de criminales condenados en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, se asemejan a las que hacía Pablo Escobar en La Catedral. La diferencia es que en esa época Escobar fue perseguido con toda la fuerza de la ley. Hoy, con Petro, los narcos son gestores de paz’.
