Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- Los mercados de commodities experimentaron movimientos significativos durante la jornada del jueves 19 de marzo, destacando una caída de 5.7% en el precio del oro, que cotizó alrededor de 4,613 dólares por onza, y un retroceso de 7.7% en la plata, situándose en 71.6 dólares por onza. Este comportamiento contrasta con la tendencia habitual de estos activos como refugio ante la incertidumbre geopolítica, mientras que los precios del petróleo mostraron volatilidad con el Brent en 107.43 dólares y la Mezcla Mexicana en 92.63 dólares por barril.
La dinámica de los metales preciosos ocurrió en un contexto marcado por la tensión entre Irán e Israel, escenario donde tradicionalmente se esperaría una apreciación de estos valores. Sin embargo, factores macroeconómicos y decisiones de política monetaria influyeron en la corrección de precios. Las acciones de empresas mineras también se vieron afectadas negativamente por este descenso en las cotizaciones de las materias primas.
En el sector energético, la volatilidad persiste impulsada por el conflicto bélico y medidas regulatorias en Estados Unidos, como la suspensión temporal de la Ley Jones, anunciada por Donald Trump. Aunque existen reportes que indican variaciones diarias menores en algunos indicadores, los datos consolidados reflejan una presión a la baja en los metales que ha llamado la atención de analistas financieros.
La Reserva Federal (Fed), encabezada por Jerome Powell, mantiene su influencia en las expectativas del mercado, aunque el contenido completo de sus declaraciones recientes sobre este episodio específico no ha sido totalmente divulgado en las fuentes consultadas. La Agencia Internacional de la Energía sigue de cerca los desarrollos que impactan la oferta y demanda global de hidrocarburos.
Paralelamente, el mercado cambiario en México registró un dólar fix de 17.81 pesos, operando en un entorno donde las fluctuaciones de los precios internacionales de energía y metales podrían tener repercusiones en la economía local. La divergencia entre el comportamiento del oro y la plata frente al conflicto internacional sugiere que los factores macroeconómicos están prevaleciendo sobre el miedo geopolítico en esta fase del ciclo de mercado.
Los inversores mantienen la atención en la evolución de estos precios, dado que la corrección en los metales y la estabilidad relativa pero alta del petróleo definen el panorama inmediato para los sectores extractivos y la balanza comercial de países productores como México.
