Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- El Comité Contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED) señaló patrones sistemáticos de desaparición forzada en México y una impunidad persistente, por lo que activó para el país el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de las Personas Contra Desapariciones Forzadas.
En un documento presentado en abril de 2022, el organismo destacó la “imperante impunidad” en ese delito. Según datos estatales citados por el CED en ese momento, sólo entre el 2 y el 6 por ciento de los casos de desaparición habían sido judicializados y sólo se habían dado 36 sentencias a nivel nacional.
El Comité mencionaba una “impunidad estructural” que provoca la reproducción de las desapariciones. Juan Pablo Albán, presidente del Comité, explicó que para tomar su decisión el CED consideró que las más de 132 mil 400 personas desaparecidas al 19 de febrero de 2026 son “indicios de la magnitud del fenómeno a nivel nacional, sin que se vislumbre una tendencia inversa”.
Albán añadió que a inicios de 2026 las cifras oficiales estiman alrededor de 72 mil restos humanos sin identificar, en comparación con los 52 mil en el momento de la visita del Comité en 2021. El informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU coincide en tiempo con el reporte oficial de que existen más de 130 mil personas desaparecidas.
Los cuatro estados donde el Comité tomó casos paradigmáticos fueron Coahuila, Nayarit, Veracruz y Jalisco. También se señaló la prevalencia de desapariciones en Nuevo León, Guanajuato, Tabasco, Morelos, Baja California y Estado de México. En el caso de Coahuila, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) halló desapariciones cometidas por actores estatales, o por actores no estatales actuando con apoyo, autorización o aquiescencia del Estado, durante los periodos de mayor inseguridad entre 2009 y 2016.
Se identificaron patrones de desapariciones forzadas que detallan la colusión entre autoridades de los tres niveles. La FIDH documentó “prácticas sistemáticas” de desapariciones forzadas en Coahuila, siguiendo un patrón regular entre 2006 y 2016. Se identificó que entre 2009 y 2012 las fuerzas policiales de Coahuila secuestraron a las víctimas y luego las entregaron al cártel de los Zetas.
En contra del informe, la presidenta Claudia Sheinbaum y su gobierno han declarado que este no tomó en cuenta las observaciones y actualizaciones presentadas desde 2019. El ahora canciller Roberto Velasco declaró que el Comité hacía referencia al estatuto de Roma, redefiniendo el concepto de desaparición forzada.
El 3 de abril de 2026 el gobierno federal dio a conocer una revisión del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, con una nueva clasificación de casos. Con el Artículo 34 de la Convención, el Comité busca que la Asamblea General adopte medidas que apoyen a México a prevenir, investigar, sancionar y erradicar las desapariciones forzadas.
