Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- Irán negó tener contactos directos con Estados Unidos para negociar el fin de la guerra, contradiciendo las afirmaciones del presidente Donald Trump, quien aseguró este lunes que Teherán permitirá el paso de 20 buques petroleros por el estrecho de Ormuz como una ‘muestra de respeto’. Mientras el mandatario estadounidense insistió en que las negociaciones van por buen camino y que llegará a un acuerdo ‘muy pronto’, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, señaló que solo han recibido mensajes a través de intermediarios.
Baqaei calificó las primeras propuestas estadounidenses para acordar el cese de hostilidades como ‘excesivas e irrazonables’ y aclaró que Irán no participa en la iniciativa de paz liderada por Pakistán, Egipto, Arabia Saudita y Turquía. ‘Hasta el momento no hemos tenido negociaciones directas con Estados Unidos’, dijo el funcionario iraní. Además, denunció los ataques de EE.UU. e Israel contra instalaciones nucleares como ‘crímenes’.
En medio de estas discrepancias diplomáticas, la tensión militar escala. El Ejército de Irán advirtió que atacará los lugares de residencia de líderes militares y políticos de EE.UU. e Israel en Medio Oriente como represalia por los bombardeos a viviendas civiles. Ebrahim Zolfaqari, portavoz del mando Jatam al Anbiya, definió esta decisión como una respuesta directa: ‘Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán atacarán las residencias de los comandantes y funcionarios políticos estadounidenses y sionistas en la región y los territorios ocupados’.
Por su parte, el Pentágono ha aumentado su presencia en la zona con un despliegue de unos 50,000 efectivos. El Comando Central de EE.UU. (Centcom) informó del envío del buque de ataque anfibio USS Tripoli, que transporta 3,500 efectivos adicionales. Filtraciones a medios estadounidenses sugieren planes para una incursión terrestre que duraría semanas, aunque la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, matizó que preparar opciones es trabajo del Pentágono pero ‘no significa que el presidente haya tomado una decisión’.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que EE.UU. habla en público de negociaciones, pero ‘en secreto’ planea un ataque terrestre. Trump, quien ha pospuesto hasta el 6 de abril su ultimátum sobre el estrecho de Ormuz, admitió que quiere apropiarse del petróleo iraní y podría buscar el control del centro de exportación de la isla Kharg, asegurando además que en Irán ya hubo un ‘cambio de régimen’.
El conflicto ha dejado cifras devastadoras. El Ministerio de Sanidad iraní elevó a 2,076 el total de víctimas mortales y a 26,500 la cifra de heridos. La ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRA) contabilizó 3,461 muertes en total desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero, fecha en que también estalló el conflicto para EE.UU., donde han fallecido trece militares y más de 300 resultaron heridos. La Media Luna Roja iraní reportó daños o destrucción en más de 100,000 edificios civiles.
La guerra también ha impactado sitios religiosos en Jerusalén. Por primera vez en décadas, la Iglesia del Santo Sepulcro, el Muro de las Lamentaciones y la mezquita de Al-Aqsa quedaron restringidos simultáneamente. El cardenal Pierbattista Pizzaballa fue interceptado inicialmente por policía israelí antes de que el primer ministro Benjamin Netanyahu ordenara permitirle acceso. La mezquita de Al-Aqsa permanece cerrada durante el Ramadán con un bloqueo de 14 días consecutivos.
Frente a la escalada, el movimiento ‘No Kings’ organizó más de 3,300 protestas en los 50 estados de EE.UU., replicándose en México, Canadá y capitales europeas. En Minneapolis, figuras como Bruce Springsteen y el senador Bernie Sanders repudiaron la guerra. El Papa León XIV, durante la misa del Domingo de Ramos, pidió orar por quienes sufren el conflicto y afirmó que Dios ‘no escucha la oración de quienes hacen la guerra’.
