Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- México ha sido clasificado como una autocracia electoral desde el año 2024, tras experimentar un colapso en sus estándares democráticos y un declive en los niveles de libertad política, según un informe de Varieties of Democracy (V-Dem). El documento identifica al país junto con Argentina como los principales responsables de la tendencia a la baja de la democracia en América Latina y el Caribe.
De acuerdo con el estudio, el giro autocrático en México comenzó tras las elecciones de 2018 con la victoria de Andrés Manuel López Obrador y su partido, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). La investigación señala que dicha fuerza política controla actualmente el Poder Ejecutivo y mantiene la mayoría en el Legislativo, situación que ha impulsado reformas que, según el informe, politizan al Poder Judicial.
El proyecto V-Dem utiliza un enfoque multidimensional para medir la democracia, distinguiendo cinco principios: electoral, liberal, participativo, deliberativo e igualitario. Con base en estos criterios, clasifica a las naciones en cuatro categorías: democracias liberales, democracias electorales, autocracias electorales y autocracias cerradas. México aparece ubicado en el penúltimo escalafón, correspondiente a las autocracias electorales.
El reporte subraya que esta dinámica de gobierno, iniciada con la administración de López Obrador, marca un cambio significativo en el sistema político mexicano. La concentración de poder en el partido gobernante es identificada como el factor central que ha llevado al país a salir de la categoría de democracia para entrar en la de autocracia electoral.
La clasificación realizada por V-Dem coloca a México en un contexto regional negativo, destacando su influencia demográfica en la tendencia antidemocrática de la zona. El informe pone énfasis en que la combinación de control ejecutivo, legislativo y la modificación de las estructuras judiciales constituye la base de esta nueva categorización internacional.
Este diagnóstico internacional se suma a las evaluaciones que monitorean la salud de las instituciones democráticas en el mundo, situando a México en una posición crítica dentro del espectro global de regímenes políticos, sin que hasta el momento se haya registrado una respuesta oficial del gobierno mexicano sobre las afirmaciones del informe en la información disponible.
