Comondú, 26 de marzo de 2026.- Entre el 15 y el 24 de marzo de 2026, familiares de desaparecidos e integrantes del Colectivo Búsqueda X La Paz, sección Comondú, localizaron 10 fosas clandestinas en este municipio de Baja California Sur, de las cuales fueron exhumados 13 cuerpos, cinco de mujeres y ocho de hombres. El hallazgo se dio durante operaciones de rastreo en zonas rurales, donde participaron activamente Jesús Salvador Ramos Jaime, Adilene Martínez, Juan Luis Chico Torres y Omar Antonio García Rosas.
Las labores de búsqueda permitieron identificar múltiples puntos de inhumación ilegal en la región. Aunque se ha confirmado la recuperación de los restos humanos, hasta el momento no se ha divulgado información oficial sobre la causa de muerte de las víctimas ni se ha confirmado la identidad forense de los cuerpos hallados, procesos que permanecen bajo resguardo de las autoridades competentes para su análisis genético y legal.
En medio de la incertidumbre sobre la autoría material de estos delitos, han surgido reportes contradictorios respecto a la posible vinculación con grupos delictivos. Mientras algunas fuentes sugieren que las fosas podrían estar relacionadas con la facción conocida como ‘Mayiza’, otras versiones apuntan directamente al grupo criminal denominado ‘los Mayos’, sin que exista hasta ahora una clarificación definitiva sobre si se trata de una disputa interna o de acciones coordinadas por alguna de estas células.
La situación en Comondú se suma a un contexto de tensión en la entidad, donde colectivos de búsqueda han mantenido protestas y bloqueos en fechas cercanas, específicamente entre el 21 y el 24 de marzo, exigiendo respuestas concretas ante la persistencia de desapariciones forzadas. Estas movilizaciones reflejan el desespero de las familias que, como la de Jesús Salvador Ramos, continúan buscando verdad y justicia ante la falta de resultados contundentes por parte de las instancias estatales y federales.
A pesar de la magnitud del hallazgo, la investigación carece de detalles sobre acciones específicas emprendidas por el gobierno estatal o federal para esclarecer estos hechos recientes más allá del procesamiento pericial en sitio. La ausencia de un balance oficial sobre los responsables y la identificación plena de las víctimas mantiene en alerta a la sociedad sudcaliforniana, que demanda estrategias efectivas para frenar la violencia y localizar a las personas desaparecidas.
