Por Redacción
Ciudad Juárez, 22 de marzo de 2026.- Elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), adscritos a la Fiscalía de Distrito Zona Norte, cumplieron la tarde de este sábado una orden de aprehensión en contra de Vianey Esmeralda H. G. y Brayan Gabriel S. A., padres del menor Eitan Daniel, de un año y medio de edad, cuyo cuerpo fue localizado sin vida el pasado 10 de marzo en un terreno baldío de esta frontera.
La detención se llevó a cabo pocas horas después de que la pareja compareciera ante un juez de control por delitos contra la salud, motivo por el cual habían sido retenidos inicialmente. Durante esa audiencia matutina, el juzgador determinó otorgarles la libertad bajo medidas cautelares, como la firma mensual ante la autoridad, al considerar que la posesión de las sustancias encontradas —19.5 gramos de marihuana a la madre y 1.5 gramos de cocaína al padre— no constituía un delito grave.
Sin embargo, al concluir el procedimiento por los estupefacientes, el Ministerio Público de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra la Vida hizo efectiva una segunda orden de aprehensión, girada bajo la causa penal 1182/2026 por el Juez de Control del Distrito Judicial Bravos. Ahora, ambos progenitores enfrentan la imputación por el delito de homicidio calificado con penalidad agravada en perjuicio de su hijo.
De acuerdo con las primeras indagatorias de la fiscalía, Vianey Esmeralda habría trasladado el cuerpo del menor aproximadamente 34 kilómetros desde su vivienda hasta el sitio donde fue abandonado entre la maleza y basura, ubicado a la altura de la colonia Kilómetro 27. Los dictámenes forenses establecieron que la causa de muerte fue un hematoma subdural consecutivo a un traumatismo craneoencefálico.
Las investigaciones también revelaron datos sobre las condiciones en las que vivía el niño antes de su fallecimiento. Según informes de las autoridades, el menor era sometido a maltratos físicos; se indicó que presuntamente era amarrado de un pie en el baño cuando lloraba o pedía alimento, y que fue en ese mismo lugar donde recibió los golpes que le privaron de la vida. El padre, Brayan Gabriel, de 26 años, contaba con antecedentes por posesión de sustancias ilícitas, mientras que la madre tiene 23 años de edad.
Con la ejecución de esta orden, los dos principales sospechosos quedaron a disposición del órgano jurisdiccional, donde se espera que en las próximas horas se les formule la imputación formal por homicidio. Por otro lado, otros tres familiares que habían sido detenidos preventivamente, identificados como Ericka, Valeria y Raúl Rosendo, recuperaron su libertad el viernes 20 de marzo al no comprobarse su participación directa en los hechos que culminaron con la muerte del infante.
