Monterrey, 27 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León informó la detención de dos personas, identificadas como Astrid ‘N’ y César ‘N’, presuntamente vinculadas con la operación de la red de extorsión digital conocida como ‘La Tía Paty’. Los imputados fueron capturados en los sectores de Contry y Cumbres, dentro de la zona metropolitana de Monterrey, tras la ejecución de órdenes de aprehensión derivadas de denuncias ciudadanas e investigaciones ministeriales.
De acuerdo con la autoridad estatal, las cuentas en redes sociales operadas por los detenidos eran utilizadas para difundir contenido sensible o comprometedora sobre diversas personas, incluyendo figuras públicas, emprendedores y ciudadanos comunes. Posteriormente, se presuntamente exigían pagos a las víctimas para retirar dichas publicaciones. En uno de los casos documentados, la exigencia económica ascendió hasta 500 mil pesos para eliminar información que involucraba a un profesional de la salud.
Sobre la situación legal de los detenidos, existe una discrepancia en la información disponible. Mientras algunas fuentes indican que Astrid ‘N’ y César ‘N’ enfrentan cargos actuales por suplantación de profesión e identidad, otros reportes señalan que estos delitos podrían formar parte de su historial delictivo previo y no necesariamente la causa inmediata de su detención en este operativo. La Fiscalía ha confirmado que ambos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente, aunque mantiene la reserva sobre la tipificación exacta de los delitos en esta etapa procesal.
Las indagatorias han revelado líneas de investigación adicionales más allá de la extorsión. La Fiscalía explora posibles vínculos de los detenidos con esquemas de reclutamiento de mujeres para la promoción de servicios sexuales. Según las averiguaciones, se habría creado un catálogo de mujeres para presentarlas ante hombres de alto nivel socioeconómico, utilizando posteriormente la amenaza de divulgar estos encuentros como mecanismo de coerción económica.
El modus operandi de ‘La Tía Paty’ fue descrito en medios locales como una evolución desde la difusión de chismes hasta la consolidación de un esquema de cobro. Inicialmente, el perfil operaba como un espacio de exhibición pública en plataformas como Instagram, donde se señalaban supuestos malos servicios o conductas ilícitas. Con el tiempo, la dinámica derivó en la solicitud de dinero, llegando a establecer cuotas de suscripción de alrededor de 300 pesos antes de escalar a las demandas millonarias por retirada de contenido.
La dependencia estatal informó que la investigación permanece abierta y no se descarta la participación de más personas ni la ampliación de los cargos conforme se integren nuevos elementos probatorios. Hasta el momento, la postura oficial de la Fiscalía se limita a confirmar el estatus de ‘personas detenidas y puestas a disposición de la autoridad judicial’, mientras continúan los actos de investigación para esclarecer el alcance total de la red criminal.
