Gavião Peixoto, 29 de marzo de 2026.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó este miércoles el F-39E Gripen, el primer avión caza supersónico fabricado en el país y en América Latina, durante una ceremonia realizada en las instalaciones de Embraer. El evento marcó un hito para la industria de defensa brasileña, consolidando la colaboración tecnológica entre la empresa nacional y la sueca Saab.
La aeronave, que fue bautizada por el mandatario con espumoso, cuenta con capacidades técnicas avanzadas: puede alcanzar una velocidad de 2.400 kilómetros por hora y está diseñada para transportar hasta diez misiles. Su construcción requirió el ensamblaje de 22.500 piezas, conectadas mediante 350 metros de tubos y 45 kilómetros de cables que conforman su sistema nervioso.
José Mucio, ministro de Defensa de Brasil, destacó la importancia estratégica del proyecto al señalar que “consolida nuestro poder disuasorio para garantizar la soberanía y la seguridad regional”. Las intervenciones oficiales se centraron en ensalzar el potencial industrial y exportador de la nueva línea de producción de aviones de combate.
El desarrollo del caza incluyó pruebas específicas para condiciones climáticas tropicales, distintas a las de Suecia, país de origen de la tecnología base. Según los datos del proyecto, Brasil prevé producir 15 unidades de este modelo en territorio nacional, como parte de un contrato mayor que contempla la adquisición total de 36 aparatos.
Con la entrada operativa de esta primera unidad fabricada localmente, Brasil se incorpora al selecto grupo de naciones con capacidad para desarrollar cazas de combate supersónicos. Tanto Embraer como Saab han expresado su confianza en que esta nueva capacidad de manufactura sea aprovechada para futuros encargos internacionales.
