Por Redacción
Washington, 20 de marzo de 2026.- El comité federal de arte de Estados Unidos aprobó este jueves el diseño de una moneda conmemorativa que incluye la imagen del presidente Donald Trump, desatando cuestionamientos sobre su legalidad debido a que la normativa federal prohíbe que un mandatario en ejercicio aparezca en la circulación monetaria del país.
La decisión fue tomada pese a las objeciones planteadas por legisladores demócratas y por otro comité que había señalado la irregularidad de la propuesta. El diseño seleccionado se basa en una fotografía tomada por el equipo del presidente en 2025, aunque no se ha especificado el año exacto de la imagen ni los detalles técnicos finales como la denominación y el tamaño de la pieza, los cuales siguen en discusión.
Brandon Beach, tesorero, fue identificado como uno de los involucrados en el proceso relacionado con la emisión, la cual está programada para conmemorar los 250 años de independencia de Estados Unidos. La moneda estará confeccionada en oro de 24 quilates, destacando por su valor material y simbólico en el contexto del aniversario nacional.
Este evento marca un precedente histórico, ya que el único antecedente registrado data de 1926, cuando el entonces presidente Calvin Coolidge autorizó que su rostro figurara en una moneda de un dólar con motivo del 150 aniversario de la nación. La aprobación actual rompe con la tradición reciente de excluir a los presidentes activos de los diseños oficiales de billetes y monedas.
La controversia se centra en la interpretación de la ley federal que restringe la aparición de figuras presidenciales en curso sobre el dinero estadounidense. A pesar de estas advertencias legales, el comité de arte validó la propuesta, dejando abiertas las preguntas sobre la integración exacta de los miembros que votaron a favor y los argumentos definitivos que prevalecieron sobre las objeciones de legalidad.
Con la aprobación del diseño, se avanza hacia la producción de la pieza numismática, aunque persisten incógnitas sobre los detalles operativos finales. La emisión de esta moneda ocurre en un clima político dividido, donde la celebración del sesquicentenario y medio de independencia se entrelaza con el debate sobre los límites protocolarios de la presidencia en ejercicio.
