Al menos 160 muertos y más de 700 desaparecidos tras una riada en la frontera entre Nepal y Tíbet

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Por Redacción

Gyirong, 27 de agosto de 2026.- Al menos 157 personas han muerto este miércoles en Nepal y otras tres en Tíbet, tras una violenta riada y deslizamientos de tierra en el corredor montañoso de Gyirong, fronterizo entre ambos territorios. El desastre se produjo hacia las diez y media de la mañana, hora china.

La policía nepalí ha recuperado hasta ahora 157 cadáveres en la zona del desastre. Por su parte, las autoridades chinas han contabilizado al menos 265 personas desaparecidas, según el primer balance difundido por la televisión estatal china CCTV. A esto se suman los reportes de la Junta de Turismo de Nepal, que afirma que hay 384 viajeros —291 extranjeros y 93 nacionales— en una lista provisional de personas sin localizar.

A la cifra de turistas desaparecidos se añaden al menos casi un centenar de miembros de las fuerzas del orden y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos. Es decir, hasta el momento hay más de 700 desaparecidos. Las autoridades locales insisten en que siguen comprobando esta lista, por lo que todavía no puede concluirse que todos hayan sido arrastrados por la riada.

Entre los desaparecidos figuran, según la agencia Efe citando fuentes nepalíes, 133 ciudadanos indios, 19 malasios, 33 británicos, 47 estadounidenses, 34 australianos, 24 canadienses, siete ucranios, seis singapurenses, seis sudafricanos y cinco japoneses. Respecto a los ciudadanos españoles, existe una discrepancia en los reportes: fuentes de Exteriores señalaron a EL PAÍS que “por el momento no constan españoles afectados”, mientras que la misma agencia Efe, citando a autoridades nepalíes, afirma que hay dos españoles que no han podido ser localizados.

Sobre las causas del fenómeno, cobra fuerza la hipótesis de que pudo ser causada por el vaciamiento de un lago glaciar. Girilal Budhathoki, testigo del suceso, declaró: “Nunca había visto una inundación así”. Budhathoki relató que “corría hacia una esquina y logré sobrevivir, pero la corriente arrasó con el refugio en el que se encontraban”, añadiendo que “no tengo ninguna esperanza de que mi familia sobreviva”.

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