Por Redacción
Glasgow, 23 de julio de 2026.- La policía autónoma de Escocia, Police Scotland, enfrenta un examen de conciencia similar al que sufrió la Policía Metropolitana de Londres hace más de tres años, después de que una investigación interna revelara cómo un agente atacó y violó a numerosas mujeres durante 14 años seguidos sin desatar ninguna alerta.
El responsable fue identificado como Alan Greer, un agente de 47 años, casado y con un hijo, quien se suicidó en abril luego de que la policía irrumpiera en su vivienda. Durante el registro, las autoridades extrajeron numerosas pruebas de su doble vida y de sus presuntas actividades criminales, incluyendo siete teléfonos móviles y una computadora portátil con miles de videos y fotos que confirmaron sus acciones a lo largo de los años.
La primera víctima fue una mujer que llamó a la policía en 2012 para denunciar un altercado violento en su domicilio. Dos agentes uniformados acudieron al lugar para tomarle declaración; uno de ellos era Greer, quien horas más tarde regresó a la casa para abusar sexualmente de la mujer y finalmente violarla. Trece años después, en 2025, la víctima logró denunciar el hecho, lo que activó a la Unidad Anticorrupción de la policía escocesa.
A partir de la llamada original de 2012, los investigadores identificaron a los agentes presentes en la escena. Las pesquisas demostraron que Greer accedió al sistema informático de la policía en las semanas posteriores a aquella denuncia para rastrear el historial delictivo de la mujer. La investigación determinó que el agente había atacado sexualmente al menos a otras ocho mujeres, seis de las cuales eran prostitutas, aunque todo sugiere que el número real de víctimas podría ser superior.
Greer, nacido en Australia pero residente en el Reino Unido desde los seis años, ingresó al cuerpo policial en 2009 con un historial que hasta el momento se consideraba impecable. Comenzó su carrera como oficial uniformado en Glasgow. Lynn Ratcliff declaró sobre el caso: “Este agente abusó de un modo claro de su poder, cuando se decidió a volver a visitar a alguien a quien había conocido cuando estaba de servicio”.
Ratcliff añadió que “la víctima, sin embargo, fue lo suficientemente valiente como para acudir a la policía, y eso sirvió como detonante de una investigación que nos ha permitido identificar al menos a otras ocho más”. Las pesquisas también revelaron que el agente utilizó a lo largo de los años los servicios de cientos de mujeres.
