Chiapas, 26 de junio de 2026.- Ejercer el periodismo en el estado de Chiapas es un desafío constante, donde las coberturas incluyen zonas de conflicto armado, comunidades indígenas en resistencia, la crisis migratoria más compleja del país y los embates del crimen organizado. Para quienes son periodistas y homosexuales, esta labor implica enfrentar no sólo la violencia estructural que azota al gremio, sino también la discriminación, el señalamiento y el acoso constante por parte de la sociedad, de los propios colegas de profesión e, incluso, de quienes deberían garantizar la seguridad y el respeto a los derechos humanos.
Argenis Esquipulas, periodista en la frontera sur de México, específicamente en Chiapas, creció en un entorno donde la diferencia siempre fue motivo de señalamiento. Desde muy pequeño, el rechazo en la familia fue una constante que marcó su carácter y su forma de entender el mundo. “Desde muy pequeño, el rechazo en la familia ha sido muy presente, esto desde papá y ya después de eso enfrentar en la sociedad, en la escuela, los padres de familia de mis amigos. Los compañeros de secundaria decían: ‘no te juntes con él porque vas a ser igual’. Así marcó una parte muy fuerte en mi vida”, detalló Esquipulas.
A pesar de estas adversidades, el comunicador señaló que estas experiencias “me ha ayudado a ser una persona valiente, también a saber cuáles son mis ideas, cuáles son mis propósitos, qué es lo que defiendo y qué es lo que quiero para mí”. Sin embargo, en el ámbito profesional, Argenis ha tenido que enfrentar el estereotipo de que una persona con orientación sexual diferente solo puede dedicarse al área del espectáculo o a la farándula.
Algunos colegas se han sorprendido al ver a Argenis cubrir marchas en comunidades indígenas, conflictos armados, conflictos migratorios y sociedad. Sobre esta reacción, Esquipulas manifestó: “Ejercer el periodismo entre compañeros a veces tiene una mentalidad diferente: que solamente el reportero o aquella persona que estudió el área de Comunicación se va a dedicar al espectáculo. Algunos compañeros se han sorprendido al verme cubrir marchas en comunidades indígenas, conflictos armados, conflictos migratorios y sociedad. Ellos me dicen: ‘te gusta el sol, te gusta caminar, no eres como los demás'”.
Frente a estos comentarios y la exclusión implícita en ciertas dinámicas del gremio, el periodista afirmó: “Claro que no soy como los demás, soy una persona única”.
