San Petersburgo, 05 de junio de 2026.- Vladímir Putin concedió una entrevista anual a representantes de las principales agencias mundiales de noticias, donde afirmó que poner fin a la guerra de Ucrania resultó ser más complicado de lo que creyó en un primer momento el mandatario estadounidense, Donald Trump.
“Él mismo (Trump) habló de que no esperaba que fuera tan difícil (resolver la guerra de Ucrania). Desde fuera algunas cosas pueden no parecer tan complicadas, pero al profundizar en el asunto, resulta que hay bastantes factores desconocidos y que son importantes”, dijo Putin. A pesar de ello, el Kremlin sostuvo que sigue en pie lo acordado en las conversaciones del año pasado con Trump en Anchorage, Alaska, y que sus propuestas “bien podrían constituir la base de acuerdos de paz”.
Sobre las condiciones para negociar, Putin rechazó un posible cese del fuego, argumentando que “para empezar las negociaciones no hay necesidad de cesar las acciones militares”. En su lugar, propuso detener la guerra aceptando los compromisos abordados en Anchorage en agosto de 2025, cuya demanda principal es que Kiev retire sus tropas del Donbás.
El mandatario ruso esgrimió que Ucrania no está interesada “realmente” en la paz y sólo en una tregua, debido a los avances territoriales rusos; sin embargo, Kiev y analistas independientes niegan los avances territoriales rusos y consideran fallida la campaña primaveral de Moscú. Además, Putin acusó a los países occidentales de suministrar a Kiev “un gran número de drones” con los que golpea casi diariamente la retaguardia rusa, especialmente la infraestructura energética.
En cuanto a las relaciones con Occidente, Putin tachó de “provocación” las acusaciones de que Rusia se dispone a atacar la OTAN. “Esto es una sandez, pero no sólo eso, sino una provocación deliberada para crear una amenaza que no existe en realidad, y obligar a la población de sus países a gastar más dinero en defensa”, cuestionó. Asimismo, aseguró que Rusia no tiene “prisa” en reanudar el diálogo con la Unión Europea (UE) y descartó que ésta pueda ejercer de mediador, defendiendo como interlocutor al excanciller alemán Gerhard Schröder.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró que “la guerra de (Joe) Biden se convirtió en la guerra de (Donald) Trump”. Lavrov recordó que sus colegas occidentales y Trump decían públicamente: “si yo hubiera sido presidente, la guerra en Ucrania no habría ocurrido, es la guerra de Biden, nadie la necesita, muere gente”. El canciller no ocultó su sorpresa por los comentarios del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien acusó especialmente a Rusia de no estar dispuesta a hacer concesiones.
