Ciudad De México, 04 de junio de 2026.- El conflicto entre taxis concesionados y aplicaciones de transporte por el control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se ha intensificado a pocos días del inicio del Mundial 2026.
Hace tres meses, los taxis amarillos bloquearon el acceso al AICM durante una protesta de cuatro horas, causando caos en el tráfico y dejando varados a viajeros. Los taxistas concesionados acusan a plataformas como Uber, DiDi e InDrive de competencia desleal, argumentando que operan en una zona federal sin los permisos que ellos sí deben pagar.
El gobierno mexicano respondió prometiendo mantener a los vehículos de aplicaciones fuera de los terrenos del aeropuerto, por lo que los usuarios deben caminar fuera del área federal para tomar sus viajes. Noventa días después de la medida, los pasajeros del aeropuerto aún no conocen las áreas de recolección designadas. El punto de recogida para la Terminal 1 está ubicado en la Avenida Circuito Interior junto a la estación del Metro; en la Terminal 2, está en Fuerza Aérea Mexicana. Ambos están a unos 10 minutos a pie del aeropuerto y ninguna terminal tiene señales que dirijan a los viajeros hacia esas zonas.
Uber afirma tener una orden judicial que le permite operar en la zona. La empresa ha desplegado un equipo de 16 abogados que asisten a los conductores sancionados en el lugar, negocian con los oficiales e impugnan la multa de casi 60,000 pesos (3,400 dólares) emitida a cada conductor detenido.
Un conductor de Uber que trabaja en el aeropuerto declaró que en la última semana solo ha conseguido dos viajes desde los puntos de recogida designados, y más del triple de ese número dentro de las terminales. Sobre la estrategia para evadir las restricciones, el conductor señaló: “I tell the passenger that we’re going to say he or she is an attorney and I’m here to take them to the office”.
