Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- Roberto Velasco fue ratificado como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) por el Senado de la República, tras aprobarse la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Pleno de la Cámara de Diputados con 81 votos a favor y 30 en contra.
Tras su ratificación, Velasco anticipó que habrá cambios en la dependencia, aunque aclaró que la integración de su equipo se llevará a cabo “poco a poco”. El objetivo es analizar los cambios de cargos donde sea necesario. El próximo viernes 10 de abril, el canciller dará un aviso dirigido al personal diplomático en la cancillería.
Entre las prioridades inmediatas destaca una vacante para América del Norte, considerada clave para reforzar la relación entre México y Estados Unidos, así como para las negociaciones relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Se prevé que Velasco se reúna con personal del Servicio Exterior Mexicano en retiro para aprovechar su experiencia.
Velasco, quien ejerció como encargado de despacho durante la ausencia de su predecesor Juan Ramón de la Fuente —quien dejó temporalmente el cargo en diciembre pasado y anunció su retiro definitivo el 1 de abril—, enfrenta el reto de concluir la negociación del T-MEC junto al secretario de Economía, Marcelo Ebrard. “El TMEC representa el acuerdo comercial de mayor relevancia para México. En consecuencia, respaldaremos desde la perspectiva política su proceso de revisión”, señaló el nuevo titular.
En su agenda también figuran el fortalecimiento de la colaboración con el Gobierno norteamericano en el combate al narcotráfico y mantener la presión para frenar el tráfico de armas, incluyendo las demandas judiciales interpuestas por México contra fabricantes y distribuidores. Asimismo, son prioridad las medidas del Gobierno de Trump que afectan a residentes mexicanos, como las redadas contra migrantes del ICE y la operación de centros de detención.
Al referirse a la postura de México frente a sus socios internacionales, Velasco afirmó: “Donde hay soberanía auténtica, existen perspectivas propias, y donde hay perspectivas propias habrá coincidencias, pero también diferencias, tanto en lo bilateral como en lo regional y en lo global. La frontera compartida marca dónde empiezan y terminan nuestros territorios, pero entrelaza economías y sociedades”.
