Gaza, 05 de abril de 2026.- La población de Gaza vive en una “espera sin claridad, sin plazos, sin certeza” tras dos años de ofensiva israelí, según describió Yahya Sarraj. El ejército de Israel ocupa actualmente el 52% de la Franja de Gaza y continúa lanzando bombardeos puntuales pero diarios, mientras impide a los periodistas acceder libremente al territorio desde 2023.
La crisis humanitaria se agrava por el bloqueo de ayuda. Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó que algunos de sus hospitales corren el riesgo de no poder seguir operando porque Israel no permite ingresar equipos nuevos y suministros médicos desde el año pasado. La organización precisó que no ha podido introducir suministros en Gaza desde el 1 de enero de 2026. “A las afueras de Gaza, camiones con alimentos y medicinas esperan, pero también están bloqueados”, indicó MSF.
Como consecuencia, casi el 50% de los medicamentos esenciales para enfermedades crónicas en la franja tienen existencias “críticamente bajas”. El hospital de MSF en Deir al Balah, en el centro de Gaza, recibe de media a más de 100 pacientes diarios, incluyendo a una treintena con quemaduras. La organización advirtió que los retrasos y suspensiones de cirugías “pueden tener graves consecuencias para los pacientes y su recuperación, incluso provocando una discapacidad o el empeoramiento”.
En casi cinco meses de alto el fuego han muerto 716 personas en Gaza, la mayoría en bombardeos aéreos contra objetivos como policías del Gobierno de Hamás. Además, al menos 200 personas han fallecido por disparos al rebasar la Línea Amarilla que divide las dos Gazas. En Cisjordania, se registran en promedio 10 ataques de colonos ayudados por el ejército al día.
Por otro lado, el reporte más reciente de Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, correspondiente a febrero de 2026, documenta la detención de 18 mil 500 palestinos en cárceles israelíes, de los cuales más de 4 mil han desaparecido bajo custodia. Asimismo, se aprobó una ley de pena de muerte en el Knésset contra palestinos condenados por ataques mortales en Israel, legislación que no aplica a ciudadanos judíos.
En un acto de reconocimiento, las tres principales universidades flamencas de Bélgica (Amberes, Gante y Libre de Bruselas) otorgaron un doctorado honoris causa conjunto a Francesca Albanese. La ceremonia se celebró en Amberes, donde Herwig Leirs, rector de la Universidad de Amberes, señaló que “líderes de países poderosos desprecian a Naciones Unidas, los tratados internacionales parecen no tener valor y los derechos humanos son constantemente violados”.
Al recibir el distinción, Albanese declaró: “La Palestina actual es un espejo que pone a prueba si el derecho internacional es universal o selectivo, si los derechos humanos son principios o están destinados a seguir siendo privilegios”. Petra De Sutter, rectora de la Universidad de Gante, añadió que “sin derecho internacional, solo la ley del más fuerte prevalece, con consecuencias devastadoras”.
