Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, enfrentó un rechazo inmediato por parte de exmilitantes tras ofrecer una disculpa pública e invitarlos a regresar a las filas del tricolor de cara a las elecciones de 2027. Lejos de aceptar la reconciliación propuesta, políticos que se distanciaron de la organización calificaron las declaraciones como hipócritas y señalaron que lo más congruente sería que el propio Moreno renunciara a la militancia.
En un mensaje dirigido a quienes abandonaron el instituto político, Moreno afirmó que las puertas del PRI están abiertas para aquellos con los que hubo diferencias o visiones encontradas en el pasado. “Si en algo ofendí en lo personal o en lo político, a cualquier compañera o compañero del partido, le ofrezco una disculpa. Siempre será para trabajar por México”, expresó el líder priista, quien además ha planteado estrategias para permitir que personas sin militancia previa puedan solicitar candidaturas bajo ciertos requisitos.
Sin embargo, la respuesta de figuras destacadas que otrora pertenecieron al partido fue contundente. Aurelio Nuño, exsecretario de Educación, declaró en entrevista para Radio Fórmula que la postura del dirigente es una declaración “muy hipócrita” que nadie va a creer. Nuño fue enfático al asegurar que “Alejandro Moreno pasará a la historia como el enterrador del PRI” y coincidió con otros excompaneros en que la renuncia del actual líder sería la medida más adecuada para mejorar la perspectiva de la organización.
El clima de tensión se agudiza debido a antecedentes recientes donde Moreno utilizó términos despectivos como “traidores”, “cínicos”, “lacayos” y “zombies” para referirse a quienes decidieron apartarse del proyecto priista. Estas expresiones previas fueron recordadas por los críticos para justificar su negativa a aceptar las nuevas disculpas, tachando incluso de “ridículas” las declaraciones actuales del dirigente nacional.
La división interna queda de manifiesto mientras el PRI se prepara para el proceso electoral de 2027. Las estrategias de apertura impulsadas por la dirigencia, incluyendo el llamado a expriistas y la posible incorporación de externos, chocan con el resentimiento acumulado en sectores que responsabilizan a la gestión actual del debilitamiento del partido, cerrando así cualquier posibilidad de retorno bajo el liderazgo vigente de Alejandro Moreno.
