Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- El Banco de México (Banxico) decidió recortar su tasa de referencia en 25 puntos base, una medida que contrasta con el entorno de incertidumbre global y un repunte en los precios al consumidor. La autoridad monetaria tomó esta determinación pese a que la inflación registró un nivel de 4.63% en la primera quincena de marzo, cifra que se mantiene por arriba del objetivo institucional de 3%.
La votación al interior del instituto central reflejó divisiones sobre la conveniencia de la medida en el momento actual. De los cinco miembros que conforman la junta de gobierno, tres estuvieron a favor de la reducción de la tasa, mientras que dos votaron por mantenerla en 7%. Esta discrepancia ocurre en un contexto donde otros bancos centrales importantes, como la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE), han detenido sus ciclos de recortes.
La decisión de Banxico fue calificada como inesperada por diversos actores del sector financiero, quienes anticipaban que la autoridad mantendría la tasa sin cambios hasta mayo. Instituciones como Banamex habían estimado previamente una pausa en la política monetaria, considerando las presiones externas e internas que enfrenta la economía mexicana.
Entre los factores de riesgo que rodean la decisión destaca la guerra en Medio Oriente, conflicto que ha generado nerviosismo en los mercados debido a su impacto potencial en los precios de combustibles y fertilizantes. Este escenario geopolítico añade complejidad al panorama económico, justo cuando la inflación doméstica muestra signos de rebote.
El recorte de tasas tiene como efecto directo abaratar el crédito, lo cual tiende a dinamizar la actividad económica. Sin embargo, la implementación de esta medida en un periodo de inflación superior a la meta y con volatilidad en los insumos energéticos plantea desafíos para el equilibrio de precios en los próximos meses.
