Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- La Selección Mexicana de Fútbol se alista para enfrentar este sábado 28 de marzo a su similar de Portugal en un partido amistoso que servirá como prueba de fuego para la reapertura del Estadio Azteca, recinto que ha sido remodelado con miras a ser sede del Mundial 2026. El encuentro, pautado para las 19:00 horas, pone a prueba la operatividad del inmueble y la capacidad de respuesta de las autoridades capitalinas ante la expectativa de una llena total.
El duelo representa un desafío deportivo de magnitud desigual según los valores de mercado actuales. De acuerdo con datos de Transfermarkt, la plantilla de Portugal está tasada en mil 093 millones de dólares, una cifra que supera ampliamente los 176 millones de dólares estimados para el conjunto mexicano dirigido por Javier Aguirre. A pesar de la diferencia económica, el equipo europeo llegará mermado por la ausencia de figuras clave como Cristiano Ronaldo, quien arrastra una lesión, así como de Rúben Dias, Diogo Costa y Rafael Leão.
En el ámbito institucional, la agenda posterior al partido incluye una reunión de alto nivel entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, programada para el lunes 30 de marzo. Este encuentro busca consolidar los últimos acuerdos organizativos antes del torneo global, aunque hasta el momento no se ha confirmado oficialmente la asistencia de Infantino al juego contra los lusos, pese a que varios medios han señalado su presencia como probable.
Para garantizar el orden durante el evento, el secretario de Movilidad de la Ciudad de México, Héctor Ulises García, ha anunciado la implementación de un operativo especial que incluye la suspensión del servicio del Tren Ligero en la estación correspondiente al estadio. Asimismo, se ha prohibido el estacionamiento vehicular en la zona aledaña al recinto para facilitar el flujo de aficionados y evitar congestiones viales, medidas que buscan prevenir incidentes similares a los ocurridos en eventos masivos anteriores.
La identidad del estadio genera discusión debido a las normativas de la FIFA, que prohíben los derechos de nombre comercial (naming rights) durante sus torneos oficiales. Mientras que algunas fuentes indican que el inmueble será denominado oficialmente “Estadio Ciudad de México” durante el mundial, otros reportes hacen referencia a la reapertura bajo el nombre comercial de “Estadio Banorte”. Esta dualidad nominal refleja la transición entre la gestión comercial local y los requisitos internacionales que regirán a partir del próximo año.
Con Guillermo Ochoa bajo los tres palos y un plantel mexicano en proceso de consolidación, el partido no solo define estrategias deportivas, sino que valida la infraestructura que albergará los partidos inaugurales del combinado local en la justa veraniega. La afición espera que esta noche marque el renacimiento formal del coloso de Santa Úrsula, cerrando así la etapa de remodelaciones y abriendo la cuenta regresiva definitiva para el campeonato del mundo.
