Ciudad De México, 24 de marzo de 2026.- La discusión del Plan B de la reforma electoral en el Senado de la República se encuentra estancada debido a desacuerdos entre las fuerzas políticas de la coalición gobernante, específicamente sobre la fecha para realizar la revocación de mandato y el número de regidores en los ayuntamientos. La iniciativa, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, no ha logrado avanzar en las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos para su dictaminación, lo que pone en riesgo su discusión en el Pleno durante la próxima semana.
El punto central del conflicto radica en la postura del Partido del Trabajo (PT), que ha manifestado dudas respecto al momento en que debería llevarse a cabo el proceso de revocación de mandato. Aunque el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, señaló que en una reunión previa la formación aliada estaba “100% a favor”, la posición pública actual del PT indica un desacuerdo que ha frenado el consenso necesario para emitir el dictamen.
En contraste, Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado y miembro de Morena, descartó que la pausa en el debate se deba a problemas internos con el PT. Según su versión, la demora obedece a la necesidad de sostener una reunión con autoridades del Instituto Nacional Electoral (INE) para afinar detalles técnicos, minimizando el impacto de la divergencia política sobre la revocación.
Además de la controversia sobre la revocación, la propuesta incluye una modificación para definir el número de integrantes de los cabildos, estableciendo un rango flexible de 7 a 15 regidores por municipio, dependiendo de las necesidades de cada localidad. Este punto, junto con la fecha del proceso de rendición de cuentas, constituye el núcleo de las negociaciones que mantienen paralizadas a las comisiones legislativas.
Ante la falta de acuerdo, la discusión en el Pleno del Senado podría posponerse. Las opciones sobre la mesa incluyen llevar el debate durante la semana de Pascua, entre el 6 y el 10 de abril, o bien, convocar a un periodo extraordinario de sesiones antes del 30 de mayo para evitar que la iniciativa quede rezagada en la agenda legislativa.
La situación refleja la complejidad para armonizar las posiciones de los partidos integrantes del bloque mayoritario, donde el PRI, representado en el Senado por su coordinador Manuel Añorve, y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) también participan en las mesas de trabajo, aunque la definición final depende del entendimiento entre Morena y el PT sobre los aspectos constitucionales de la reforma.
