Departamento de Estado de EU reduce en 80% el costo para renunciar a la ciudadanía

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Por Redacción

Washington, 20 de marzo de 2026.- El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una reducción drástica en la tarifa para renunciar a la ciudadanía estadounidense, la cual disminuirá de 2,350 a 450 dólares, lo que representa un recorte de más del 80 por ciento. Este cambio de política, publicado en el Registro Federal, tiene programada su entrada en vigor para el 13 de abril de 2026 y devuelve el costo al nivel que tenía en 2010, cuando se instituyó por primera vez dicha tasa.

La decisión pone fin a una batalla legal de varios años impulsada por organizaciones de expatriados que calificaban la tarifa anterior de exorbitante y restrictiva. Entre los grupos que presionaron para este ajuste se encuentra la Asociación de Estadounidenses Accidentales, con sede en París, la cual había impugnado legalmente el aumento de la tarifa establecido en 2015. Fabien Lehagre, presidente de dicha asociación, declaró que esta reducción constituye una “primera victoria concreta”, aunque enfatizó que su lucha continúa para que el derecho a renunciar sea reconocido como un derecho constitucional fundamental sin costo alguno.

El proceso de renuncia a la nacionalidad estadounidense se mantiene como un trámite burocrático y exhaustivo. Los solicitantes deben acudir a una embajada o consulado para realizar dos entrevistas presenciales, firmar diversas declaraciones, prestar un juramento formal de renuncia y esperar la emisión del Certificado de Pérdida de Nacionalidad, procedimiento que puede extenderse por varios meses. El Departamento de Estado advierte que entre los riesgos de este acto se incluye la posibilidad de convertirse en apátrida y la necesidad de obtener un visado para ingresar a Estados Unidos en el futuro.

La tarifa original de 450 dólares fue elevada a 2,350 dólares en 2015 con el argumento de cubrir los gastos administrativos, debido a un incremento en el número de personas que buscaban renunciar a su ciudadanía, motivado en parte por nuevos requisitos de declaración fiscal para expatriados. Aunque no existen cifras oficiales públicas sobre el número total de personas que han realizado este trámite, se estima que nueve millones de estadounidenses residen en el extranjero, para quienes la ciudadanía puede representar una carga fiscal dado que Estados Unidos cobra impuestos en función de la nacionalidad y no de la residencia geográfica.

Según la asociación demandante, desde que se anunció la reducción en 2023 hasta la implementación actual, al menos 8,755 ciudadanos pagaron el monto completo de 2,350 dólares para formalizar su renuncia. La nueva normativa busca hacer más accesible este derecho, aunque la aplicación práctica seguirá dependiendo de los procedimientos consulares en las embajadas y representaciones diplomáticas alrededor del mundo.

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