Por Redacción
Ciudad De México, 19 de marzo de 2026.- La reincorporación del diputado federal Sergio Mayer a la Cámara de Diputados ha desencadenado una fuerte controversia interna en la bancada de Morena, tras las denuncias de Luis Morales Flores, su suplente, quien asegura haber sido desplazado injustamente de la titularidad del cargo. El conflicto surge en medio de acusaciones sobre la transparencia del método de la “tómbola” utilizado por el partido para asignar candidaturas plurinominales y pone en duda la legitimidad de la representación legislativa del actor.
Luis Morales Flores, quien ocupó la curul durante la licencia de Mayer para participar en el reality show “La Casa de los Famosos”, declaró públicamente que él fue el ganador original de la posición en el sorteo interno, pero fue colocado detrás de Mayer en la lista final. “Yo fui uno de los afortunados en salir primero en la tómbola, pero me pusieron detrás de Sergio Mayer”, afirmó Morales, añadiendo que Mayer “nunca representó al pueblo” y que siempre mantuvo una postura contraria al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Por su parte, Sergio Mayer defendió su retorno alegando que cuenta con todo el derecho constitucional para recuperar su asiento. El legislador reconoció que su participación en el programa de televisión pudo haber sido “políticamente incorrecta” y ofreció disculpas por ello, pero insistió en que su mandato no fue renunciado formalmente, sino que se trató de una licencia temporal. A pesar de las críticas, Mayer ha presentado cinco iniciativas legislativas desde su regreso, aunque retiró dos de ellas según registros de la Cámara.
La dirigencia de Morena en la Cámara de Diputados, encabezada por el coordinador Ricardo Monreal y el vicecoordinador Alfonso Ramírez Cuéllar, enfrenta el dilema de mediar en este conflicto sin fracturar la unidad de la bancada. Ramírez Cuéllar señaló que la prioridad actual es consolidar una fuerza política que ratifique el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, apuntando a obtener el 80 por ciento de la votación en el próximo proceso de revocación de mandato, lo que podría dejar en segundo plano las disputas internas.
Las contradicciones salieron a la luz cuando Morales Flores denunció un posible acto de discriminación debido a sus orígenes humildes e indígenas, cuestionando la narrativa de transparencia y democracia interna que Morena promueve con el uso de la tómbola. Mientras el partido defiende el sorteo como un mecanismo equitativo, el caso de Mayer y Morales expone grietas en la aplicación práctica de este sistema, generando dudas sobre si los criterios políticos prevalecieron sobre el azar en la asignación final de las plurinominales.
Se espera que la dirigencia nacional de Morena emita una posición oficial sobre la denuncia de Morales Flores y el estatus del posible proceso interno contra Sergio Mayer, mencionado en círculos parlamentarios. La resolución de este caso podría establecer un precedente importante sobre cómo se gestionan las licencias y suplencias en la fracción parlamentaria del partido gobernante, así como el equilibrio entre los derechos individuales de los legisladores y la percepción pública de su compromiso con la función legislativa.
El debate continúa abierto en los pasillos de San Lázaro, donde la legitimidad del método de selección de candidatos y la dedicación de los diputados son ahora temas centrales de discusión. La situación mantiene en alerta a la bancada, que busca evitar que estas disputas individuales afecten la agenda legislativa prioritaria del gobierno federal en un año clave para la consolidación del proyecto político de la Cuarta Transformación.
