Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Un ataque con drones rusos golpeó este lunes la capital ucraniana, Kiev, en una inusual ofensiva diurna y en hora punta que rompió el patrón habitual de bombardeos nocturnos. Según reportes de testigos y autoridades locales, los sistemas de defensa antiaérea ucranianos estuvieron activos durante aproximadamente hora y media, hasta bien entrada la mañana, logrando interceptar varios artefactos. El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, alertó sobre un impacto confirmado en la céntrica plaza Maidan, recomendando a la población buscar refugio.
La ofensiva, que ocurre después de más de cuatro años de invasión rusa, se caracterizó por desarrollarse en un horario matutino, contrario a la estadística que señala que alrededor del 80% de los ataques con drones kamikaze rusos suceden durante la noche. Imágenes distribuidas por la agencia Reuters y citadas por el diario El País, cuyo enviado especial presenció el ataque, muestran a agentes de policía inspeccionando los restos de un dron interceptado en las calles de la ciudad.
Pese a la intensidad de la defensa antiaérea y las explosiones, la reacción de muchos ciudadanos en Kiev fue descrita como estoica, continuando con sus rutinas diarias mientras sonaban las sirenas. No obstante, las autoridades activaron protocolos de seguridad, incluyendo el traslado de estudiantes a refugios y la habilitación de las estaciones de metro como espacios seguros, una medida común desde el inicio del conflicto.
Hasta el momento, no se han reportado cifras oficiales sobre posibles víctimas mortales o heridos a consecuencia de este ataque específico, ni se ha detallado el número total de drones involucrados o los daños materiales causados por los escombros de los artefactos derribados. Tampoco ha habido una declaración oficial inmediata por parte del gobierno ucraniano o ruso sobre el incidente de este lunes.
El ataque subraya la persistencia de la campaña de bombardeos rusos contra infraestructura civil y militar ucraniana, una táctica que ha marcado la guerra de desgaste. La capacidad de Kiev para defenderse de estas oleadas, incluso en horarios inusuales, sigue siendo un elemento crítico para la seguridad de sus habitantes, mientras el conflicto entra en su quinto año sin perspectivas claras de una solución diplomática.
