Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Un operativo de la Policía Estatal de Colima culminó con la muerte de cuatro presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), entre ellos un sujeto identificado como Iván “N”, alias “El Joker”, señalado como líder de plaza. El enfrentamiento, que dejó también a un policía herido, ocurrió en la comunidad de El Alpuyequito, municipio de Colima, como respuesta al asesinato de un uniformado estatal el pasado 27 de febrero. En paralelo, en la Ciudad de México, un ataque armado en la colonia Renovación, alcaldía Iztapalapa, dejó un muerto y cinco lesionados, con la detención de tres personas y el decomiso de más de 50 dosis de aparente droga.
El operativo en Colima, coordinado por la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz, se desarrolló tras una persecución que inició cuando los presuntos criminales intentaron huir al ser detectados. Junto a “El Joker” fueron abatidos Fernando “N”, alias “La Bomba”, Junior “N” y Enrique “N”, alias “Chirimiki”. Las autoridades señalaron que el grupo estaba fuertemente armado y que su neutralización responde a una estrategia para recuperar el control territorial en la entidad, históricamente disputada por grupos del crimen organizado.
En la capital del país, el ataque ocurrió en el cruce de la Calle 4 y avenida Uno Poniente, en Iztapalapa. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que, tras los disparos, elementos policiacos detuvieron a una mujer y dos hombres que se encontraban en posesión de las dosis de droga. La víctima fatal fue un hombre de 40 años, mientras que entre los lesionados se encuentran dos mujeres de 36 y 61 años, y dos hombres de 5 y 25 años. Las investigaciones para determinar el móvil y los vínculos de los detenidos con el ataque continúan abiertas.
Este panorama de violencia operativa se enmarca en un debate más amplio sobre la capacidad institucional para garantizar la seguridad. En un foro organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE), el magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Sergio Guerrero Olvera, alertó sobre los riesgos de la violencia digital y la necesidad de diseñar “acciones específicas de defensa” para proteger a la ciudadanía en el entorno virtual, especialmente en contextos electorales.
Por otro lado, especialistas en seguridad pública han puesto el foco en la debilidad estructural de las policías municipales y estatales. Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, señaló que la fragilidad de estas corporaciones, marcada por la corrupción, la falta de capacitación y los bajos salarios, las hace vulnerables a la infiltración del crimen organizado y limita su efectividad. Esta crítica persiste a pesar de los esfuerzos de coordinación del Gabinete de Seguridad federal y del uso de militares en cargos civiles de seguridad, una estrategia que ha sido tanto alabada como cuestionada.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido el modelo de seguridad que privilegia la coordinación y la inteligencia, aunque los eventos simultáneos en Colima y la Ciudad de México subrayan los persistentes desafíos. El caso de Colima refleja la táctica de confrontación directa contra células criminales, mientras que el incidente en Iztapalapa ejemplifica la violencia cotidiana vinculada al narcotráfico menor. Ambos escenarios demandan, según los analistas, no sólo operativos de alto impacto, sino también una profunda reforma institucional que fortalezca de manera integral a las fuerzas de seguridad locales.
